La noche del martes, el Movimiento por la Diversidad Sexual MUMS, protagonizó una funa a la Discoteque Row 16, ubicada en Pio Nono 270, comuna de Recoleta, exigiendo su clausura. “Hoy visibilizamos la horrible agresión transfóbica que sufrió Canela en esta discoteque, exigimos que los culpables paguen y se clausure el local”, sentenció el presidente de la organización, Francisco Gutiérrez.

El pasado martes 18 de marzo, Pablo Solis González, homosexual en transición trans, fue víctima de una agresión en la discoteque de Bellavista, más conocida como Canela Inbenjamin, su nombre artístico, realizaba un show transformista en una actividad a beneficio, cuando fue abruptamente interrumpida y empezaron las agresiones. Canela contó por redes sociales que en ese momento “los dueños cierran todas las rejas con candado, dejándonos a todos encerrados como perros adentro, nadie sabía por qué, luego llegó el Dj, el de la barra, el dueño, la mesera, el mesero y un tipo más, llegaron a acorralarnos a todos, llegaron con machetes, palos y fierros, cada uno tenía su propio palo o fierro, todos los que trabajan ahí en esa discoteque, todos fueron a buscar sus fierros, diciéndoles a todos que nos revisarían a todos porque no encontraban una botella de bebida y de alcohol”. Sin embargo, con quien se ensañaron fue con ella. “Ahí comenzaron los golpes, cuando exigíamos que nos abrieran las rejas para salir de allí, todo fue horrible”, describe Canela, de la situación que terminaría con ella en el piso en posición fetal, con cortes en la cabeza, hematomas en todo el cuerpo, escuchando gritos homofóbicos, con un dolor tanto físico como psicológico que nunca olvidará.

MUMS está trabajando junto a Canela, con el apoyo de la oficina de la diversidad de Recoleta, una querella en contra los agresores, que son indicados como dueños y trabajadores de la misma discoteque. “En los próximos días acompañaremos la presentación de la querella, es justo que los culpables paguen y que en ningún caso naturalicemos la violencia”. Agrega que “es por eso que exigimos la clausura del local, son los mismos dueños los responsables de casi terminar con la vida de Canela, solo por el hecho de ser transexual. No podemos permitir más violencia transfóbica, en Chile nos están matando por nuestra orientación o nuestra identidad sexual”.