Fortalecer las ciencias biológicas en Europa: un imperativo estratégico para la innovación y la competitividad

Fortalecer las ciencias biológicas en Europa: un imperativo estratégico para la innovación y la competitividad

La reforma farmacéutica de Europa puede unir la innovación y la regulación. La eurodiputada Angelika Niebler y el Dr. Martin Fensch describen cómo unir ciencia, política e industria garantizará un liderazgo duradero en innovación médica
El nuevo mandato europeo y su liderazgo pueden contribuir a reposicionar a Europa como una región atractiva y líder para la investigación, la innovación y la competitividad industrial, garantizando capacidades estratégicas.
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La eurodiputada Angelika Niebler Debemos garantizar que Europa no sólo compita (sino que lidere) la innovación científica y sanitaria mundial.

El sector de las ciencias biológicas desempeña un papel vital en el camino de Europa hacia una mayor innovación, resiliencia y competitividad global. Mientras nos encontramos en una encrucijada marcada por la incertidumbre geopolítica, está más claro que nunca que fomentar una industria farmacéutica fuerte, autosuficiente y preparada para el futuro es esencial, no sólo para nuestro bienestar económico sino también para la salud y la seguridad de nuestros ciudadanos.

Toda la industria aporta más de 120.000 millones de euros al año al PIB de la UE y emplea a más de 850.000 personas directamente, y millones más reciben apoyo indirecto. Europa representa aproximadamente el 22% del gasto mundial en I+D farmacéutico, sólo superada por Estados Unidos. Sin embargo, la brecha se está ampliando: en 2020, Estados Unidos invirtió 72 mil millones de euros en I+D farmacéutico, mientras que la UE invirtió 39 mil millones de euros, una disparidad que Europa no puede permitirse permitir que crezca.

La UE ha sido tradicionalmente un líder mundial en innovación sanitaria, pero la creciente complejidad regulatoria, la fragmentación de las inversiones y la competencia global ahora amenazan nuestra posición. En este contexto, no se puede subestimar la importancia estratégica de sitios como Daiichi Sankyo en Baviera, que emplea a más de 1.000 personas y desempeña un papel clave en la investigación oncológica mundial.

Para salvaguardar y fortalecer el papel de Europa en la innovación global, debemos modernizar nuestro panorama regulatorio. Esto comienza con la Brújula de Competitividad, que proporciona un camino claro hacia la simplificación de las reglas, el impulso de la productividad industrial y la reducción de la burocracia que sofoca la innovación. Por ejemplo, las empresas de la UE enfrentan actualmente costos administrativos que representan casi el 4% del PIB, y las empresas farmacéuticas suelen esperar entre 150 y 250 días más que sus contrapartes estadounidenses para que se aprueben nuevos medicamentos. Agilizar estos procesos no sólo es beneficioso: es necesario.

La nueva herramienta de coordinación de la competitividad promete una mejor alineación entre las inversiones industriales y de investigación a nivel nacional y de la UE. La fabricación de medicamentos críticos (algunos de los cuales ahora están en riesgo debido a interrupciones en el suministro) será una de las primeras áreas de enfoque, asegurando que Europa pueda responder de manera más efectiva a las crisis sanitarias y reducir la dependencia de proveedores externos.

La propuesta de Ley Europea de Biotecnología será fundamental para crear un marco regulatorio que apoye la innovación en biotecnología y facilite enfoques modernos para los ensayos clínicos y la evaluación de tecnologías sanitarias. La inversión pública y privada en biotecnología en Europa actualmente está por detrás de la de Estados Unidos en casi 15 mil millones de euros al año, una brecha que debemos salvar para seguir siendo competitivos.

La inversión pública y privada en biotecnología en Europa actualmente está por detrás de la de Estados Unidos en casi 15 mil millones de euros al año, una brecha que debemos salvar para seguir siendo competitivos.

Paralelamente, la iniciativa Unión de Habilidades ayudará a desarrollar la próxima generación de talentos, particularmente en disciplinas STEM. Para 2030, Europa necesitará 20 millones de especialistas en TIC para satisfacer la demanda, pero actualmente nos enfrentamos a un déficit de más de 11 millones. Será esencial abordar los desequilibrios de género y hacer que las carreras STEM sean más atractivas.

La digitalización y las tecnologías avanzadas también presentan enormes oportunidades. La próxima estrategia Apply AI tiene como objetivo integrar la inteligencia artificial en los procesos industriales, incluida la I+D y la fabricación farmacéutica. La IA por sí sola en la atención sanitaria podría ahorrarle a la UE más de 200 mil millones de euros al año mediante mejores diagnósticos, modelos predictivos y medicina personalizada.

Las propuestas del Comité ITRE para el próximo Décimo Programa Marco (FP10) sentarán las bases para la próxima ola de innovación europea. Aprovechando el éxito de Horizonte Europa, el 10PM debe centrarse en una mejor coordinación con la industria, una mayor financiación para la innovación sanitaria y una reducción de la fragmentación de los esfuerzos de investigación entre los Estados miembros.

Resumido: El sector farmacéutico desempeña un papel fundamental a la hora de responder a la escasez de medicamentos, desarrollar terapias innovadoras y abordar necesidades médicas insatisfechas. Debemos lograr juntos eliminar las barreras estructurales, fomentar un ecosistema de innovación próspero y restaurar la ventaja competitiva de Europa. Sólo juntos podremos garantizar que Europa no sólo compita (sino que lidere) la innovación científica y sanitaria mundial. Aprovechemos esta oportunidad para construir una Unión resiliente y con visión de futuro que dé prioridad a la salud y la prosperidad de sus ciudadanos. Ahora es el momento de tomar medidas audaces.

Daiichi Sankyo
El eurodiputado Niebler visita las instalaciones de Daiichi Sankyo en Pfaffenhofen, Baviera

Dr. Martín Fensch – Europa se encuentra en un momento crucial. El sector farmacéutico puede desempeñar un papel de liderazgo para respaldar la visión de hacer de Europa un líder en innovación a nivel mundial.

Europa se encuentra en una encrucijada en una era de cambios continuos con un comercio internacional a un ritmo más lento, fracturas geopolíticas, emergencias sanitarias y economías estancadas.

Europa tiene la ciencia, la tecnología, el talento y la infraestructura; sin embargo, la evidencia más reciente de estudios recientes a nivel de la UE, como el informe de competitividad de la UE de Draghi y el informe de Letta sobre el futuro del mercado único, confirman que la innovación y el atractivo de Europa se están quedando atrás de las regiones globales. En particular, Europa está compitiendo a nivel mundial para atraer inversiones en investigación como lugar para las ciencias de la vida, ensayos clínicos, fabricación y lanzamiento de medicamentos innovadores.

El nuevo mandato europeo y su liderazgo pueden contribuir a reposicionar a Europa como una región atractiva y líder para la investigación, la innovación y la competitividad industrial, asegurando capacidades estratégicas. Sin embargo, el entorno legislativo actual está fragmentado y da lugar a políticas contradictorias e incoherentes que afectan negativamente a las empresas de ciencias biológicas que operan en Europa. Por ejemplo, Alemania ha experimentado una disminución en el inicio de ensayos clínicos, lo que se ha atribuido en parte a largos tiempos de negociación entre empresas e instituciones de investigación, y a leyes de protección de datos muy estrictas que pueden ralentizar el reclutamiento de pacientes.

Europa tiene una larga historia de talentos investigadores de primer nivel, importantes infraestructuras de I+D y tecnologías excepcionales. Al priorizar la inversión en investigación y crear incentivos, armonizar políticas y racionalizar procesos entre los Estados miembros de la UE, Europa puede construir un ecosistema innovador que funcione bien.

El entorno legislativo actual está fragmentado y conduce a políticas contradictorias e incoherentes que afectan negativamente a las empresas de ciencias biológicas.

operando en Europa

Además, la adopción de tecnologías sanitarias innovadoras (ARNm, terapias génicas, ADC), la integración de soluciones digitales y la introducción de mejores condiciones para la financiación de la biotecnología pueden contribuir a impulsar el liderazgo europeo en el sector. Los esfuerzos cooperativos entre nuevas empresas, empresas más grandes, equipos de investigación y proveedores de atención médica podrían fomentar la innovación necesaria para brindar a los pacientes nuevas opciones, optimizar el tratamiento existente y hacer que los sistemas de atención médica sean más eficientes. Estratégicamente será importante dar forma ahora a aquellas infraestructuras que permitan a Europa ser el lugar para las tecnologías del mañana, no como seguidora, sino como líder.

El sector farmacéutico y su huella económica pueden ser fundamentales para respaldar la visión de hacer de Europa un líder en innovación a nivel mundial. En Daiichi-Sankyo, recientemente invertimos mil millones de euros hasta 2030 para expandir nuestro sitio de producción y desarrollo en Pfaffenhofen, Alemania, comprometiéndonos aún más con el desarrollo y la fabricación de productos farmacéuticos de alta calidad para satisfacer las crecientes demandas de los pacientes y demostrando nuestra visión para el crecimiento de la competitividad de Europa.

Al transformar nuestra planta de fabricación en un centro de innovación internacional, reconocemos la necesidad de encontrar soluciones que reduzcan el impacto ambiental de los procesos y productos farmacéuticos sin amenazar el acceso a tratamientos que salvan vidas. Sin embargo, regulaciones como la Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas, que se dirige de manera desproporcionada únicamente a los productos farmacéuticos y cosméticos humanos para cubrir los costos de la contaminación, no logran fomentar prácticas más ecológicas en todos los sectores, lo que socava el Pacto Verde Europeo.

Invertir en salud no es sólo una obligación social: es un potente catalizador de la vitalidad económica y un componente crucial de la sostenibilidad ambiental. Europa se encuentra en un momento crucial para dar forma a una estrategia integral que armonice y revitalice su marco político, con el sector farmacéutico bien posicionado para impulsar esta renovada ambición de innovación y liderazgo.

Al reunir a los tomadores de decisiones de la UE, líderes de la industria, grupos de pacientes y profesionales de la salud, podemos lograr de manera colaborativa la ambición de mejorar los resultados de la atención médica en todo nuestro continente.