Preparar la agricultura para el futuro: por qué los sistemas sin jaulas hacen que la UE sea más resiliente
En toda Europa, casi 300 millones de animales de granja pasan la mayor parte de sus vidas confinados en jaulas cada año, incapaces de darse la vuelta, estirarse o expresar comportamientos naturales. Un abrumador 89% de los europeos no quiere esto. A través de la Iniciativa Ciudadana Europea Fin a la Era de las Jaulas, más de un millón de personas emitieron uno de los mandatos democráticos más claros en la política agrícola de la UE: es hora de relegar las jaulas a los libros de historia.
Los ciudadanos no son los únicos que exigen cambios. El Diálogo Estratégico de la Comisión Europea sobre el futuro de la agricultura de la UE, incluidas las organizaciones de agricultores, ha pedido una eliminación gradual de las jaulas y financiación pública para la transición. Las principales empresas alimentarias europeas han abandonado los sistemas en jaulas, lo que demuestra que el bienestar animal y la resiliencia económica van de la mano. Varios países de la UE están siendo pioneros en incentivos financieros y reformas legislativas para ayudar a los agricultores a adoptar métodos de mayor bienestar. Estos esfuerzos pioneros muestran lo que es posible cuando se combinan la voluntad política y la financiación específica.
También se necesita convergencia a nivel de la UE. “La dirección del viaje es clara; las jaulas se están volviendo obsoletas”, lo expresó claramente el Comisario de Bienestar Animal, Olivér Várhelyi, haciéndose eco de la Visión sobre Agricultura y Alimentación que confirmó la inminente reforma de la legislación sobre bienestar animal, incluida la prohibición de las jaulas. El próximo presupuesto de la UE debe igualar esta ambición con una financiación adecuada para apoyar la transición de los agricultores.
Los productores necesitan confianza para invertir en infraestructura y obtener préstamos o inversión privada para la planificación a largo plazo.
Poner fin a la era de las jaulas no es sólo un imperativo ético. Es una inversión a largo plazo en la seguridad, la sostenibilidad y la soberanía de la agricultura europea.
A medida que se desarrollan las negociaciones sobre el próximo Marco Financiero Plurianual, la UE se enfrenta a una elección: seguir apuntalando sistemas obsoletos que los europeos rechazan o invertir en una agricultura sostenible y humana que fortalezca la resiliencia, refleje la voluntad democrática y solidifique el compromiso de Europa de no dejar a nadie atrás, incluidos los animales de granja.
Poner fin a la era de las jaulas no es sólo un imperativo ético. Es una inversión a largo plazo en la seguridad, la sostenibilidad y la soberanía de la agricultura europea.