Cuando la política climática falla: el caso de los aceites de dos tiempos y el ETS2

Cuando la política climática falla: el caso de los aceites de dos tiempos y el ETS2

El ETS2 es una herramienta esencial para la descarbonización, pero sólo si se aplica a los productos adecuados. Tratar los lubricantes como combustibles sería un paso en falso regulatorio que sobrecargaría a las pymes europeas, socavaría la competitividad y distraería la atención de nuestros objetivos climáticos.
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Los lubricantes están en todas partes en la vida moderna y mantienen el transporte, la fabricación, la maquinaria agrícola y los dispositivos digitales en Europa funcionando sin problemas. Dentro de este amplio mercado, Los aceites de dos tiempos representan un nicho pequeño y altamente especializado producido principalmente por formuladores de PYME.. Dan energía a herramientas y máquinas cotidianas: la motosierra de un granjero, el cortacésped de un jardinero, el generador de un técnico o un ciclomotor que cruza la ciudad. Sin embargo, según la interpretación actual del ETS2, estos pequeños productores podrían ser tratados como grandes proveedores de combustible, aunque sus productos sean no combustibles.

Para una PYME que mezcla lubricantes para clientes locales, las implicaciones son graves. Una línea de productos menor podría requerir repentinamente la participación en un sistema de comercio de carbono diseñado para las principales empresas de energía. Esta es la realidad a la que se enfrentan cientos de pymes europeas si los aceites de dos tiempos siguen en el ámbito del ETS2.

Por ejemplo, una PYME que fabrique 50.000 litros de aceite de dos tiempos podría ganar sólo 10.000 euros de margen. Una vez que se tiene en cuenta el cumplimiento del ETS2 (incluidas las obligaciones administrativas, los sistemas de seguimiento, los informes y los costos del carbono), esa modesta ganancia puede convertirse rápidamente en una pérdida. En un mercado competitivo, estos costos no pueden simplemente trasladarse: corren el riesgo de acabar con la actividad por completo.

Los lubricantes están en todas partes en la vida moderna y mantienen el transporte, la fabricación, la maquinaria agrícola y los dispositivos digitales en Europa funcionando sin problemas.

El objetivo del ETS2 es legítimo: fijar el precio de las emisiones de los combustibles utilizados en la construcción, el transporte por carretera y sectores relacionados. Pero los aceites de dos tiempos son fundamentalmente diferentes. Su función principal es mecánica, no energética.. Reducen la fricción, protegen los motores y mejoran la eficiencia, reduciendo así el consumo de energía. El hecho de que una parte pueda arder cuando se mezcla con gasolina refleja el diseño del motor, no el propósito del producto. Incluirlos en ETS2 extiende el sistema más allá de su propósito previsto y corre el riesgo de debilitar su eficacia.

Este enfoque también contradice los esfuerzos de la Comisión por reducir la carga administrativa. La complejidad química de los aceites de dos tiempos hace que calcular la intensidad de carbono sea realmente difícil, incluso para grandes empresas con equipos especializados. Para las PYME, que dominan este sector, los requisitos de cumplimiento son desproporcionados. Una pequeña empresa con 20, 30 o 50 empleados no puede absorber obligaciones diseñadas para multinacionales. Muchos no tendrán más opción que detener la producción, lo que reducirá la competencia entre los actores europeos y aumentará la dependencia de proveedores externos.

La ironía es clara: alta calidad Aceites europeos de dos tiempos ya ayudan a reducir las emisiones al permitir un rendimiento del motor más limpio y eficiente. Si los costos de cumplimiento obligan a los productores a salir de Europa, los consumidores -desde agricultores hasta jardineros y comerciantes independientes- enfrentarán menos opciones, precios más altos e importaciones de menor calidad. La política climática no debería penalizar involuntariamente a los productos que la respaldan.

Una pequeña empresa de 20, 30 o 50 empleados no puede absorber obligaciones diseñadas para multinacionales

La solución es sencilla: excluir los aceites de dos tiempos de ETS2. Su función es mecánica, no energética, se comercializan como lubricantes, no como combustibles, y no pertenecen a un marco diseñado para combustibles. Corregir el alcance apoyará a las pymes, fortalecerá la competitividad y mantendrá la integridad de la política climática de la UE.

UEIL pide a la Comisión, al Parlamento y a los Estados miembros que actúen con rapidez. Determinar el alcance correcto no es un detalle técnico: es la diferencia entre una política que funciona y una política que perjudica.

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