EUDR: Europa debe ofrecer claridad y compromiso rápidamente

EUDR: Europa debe ofrecer claridad y compromiso rápidamente

El EUDR encarna la promesa de la UE de hacer del comercio una fuerza para la protección del medio ambiente
Contenido de socios

En las últimas semanas ha habido un movimiento significativo en el debate sobre el Reglamento de Deforestación de la UE (EUDR). En primer lugar, comenzaron las discusiones sobre otro posible aplazamiento de la fecha de implementación. Ahora, la Comisión ha propuesto que las grandes y medianas empresas mantengan el calendario actual fijado para el 30 de diciembre de 2025. Las micro y pequeñas empresas lo seguirían un año después. La última propuesta también simplifica las obligaciones de presentación de informes al centrar la diligencia debida en el punto en el que los productos ingresan por primera vez al mercado de la UE.

Los vaivenes en torno al EUDR están provocando una incertidumbre significativa. Retrasarlo habría arriesgado el colapso de la credibilidad de Europa como líder en la transición verde. Por tanto, la nueva propuesta es un paso atrás en la dirección correcta. Sin embargo, aún debe ser aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo, y el tiempo apremia. Con el fin de año acercándose rápidamente, las empresas necesitan urgentemente certidumbre regulatoria ahora.

Antes de la COP30, donde se dará prioridad a la responsabilidad climática y los compromisos sobre el uso de la tierra, la atención se centrará en cómo la UE gestiona esta regulación en el futuro.

Un paso en la dirección correcta

Las simplificaciones son en general un paso bienvenido, ya que reducen parcialmente la carga administrativa para los operadores intermedios y para los micro y pequeños productores primarios, que, según la Comisión, constituyen casi todos los productores agrícolas y forestales dentro de la UE.

Sin embargo, también plantean preguntas importantes sobre cómo se garantizará la trazabilidad a lo largo de toda la cadena de suministro una vez que se haya presentado la primera declaración de diligencia debida. Al mismo tiempo, dado que el proceso legislativo aún está en curso, existe el riesgo de que la incertidumbre sobre la adopción del reglamento retrase los preparativos. En todas las cadenas de suministro agrícolas mundiales, las empresas ya han invertido en recopilar datos de geolocalización, mejorar la trazabilidad y fortalecer las relaciones con los proveedores.

Los sistemas de certificación han desarrollado marcos adicionales que se alinean con los requisitos del EUDR. El mercado ahora necesita garantías de que estos esfuerzos serán reconocidos y aprovechados de manera efectiva.

Antes de la COP30, donde se dará prioridad a la responsabilidad climática y los compromisos sobre el uso de la tierra, la atención se centrará en cómo la UE gestiona esta regulación en el futuro. Su liderazgo y credibilidad dependen de las próximas decisiones que determinarán si la UE puede mantener sus propios estándares.

No podemos permitirnos más semanas, meses o años de incertidumbre en la lucha contra la deforestación y el cambio climático.